Semovi endurece el contrato de Ecobici

Una fila de bicicletas en su anclaje, en capas de papel, con un marcador de posición encima

Hay una cifra en el nuevo contrato de Ecobici que explica por qué había que cambiarlo: sólo una de cada diez bicicletas trae localizador satelital. El resto del sistema, hasta ahora, se supervisaba sobre todo con los reportes que entregaba el propio proveedor.

Lo que crece

El contrato fue adjudicado a la empresa 5M2 para operar y ampliar el sistema hasta 2036.

Ecobici pasa de 9 mil 308 a 15 mil bicicletas, y las cicloestaciones de 687 a mil 111. El sistema llegará a Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan, con lo que tendrá presencia en nueve alcaldías.

Esas tres alcaldías son la novedad de fondo. Ecobici nació como un sistema del poniente y el centro; extenderlo al oriente y al sur cambia el perfil del viaje que sirve — menos trayecto corto entre colonias caminables, más conexión hacia el transporte masivo.

Lo que cambia en las reglas

El secretario de Movilidad, Héctor Ulises García, explicó que la diferencia principal frente al contrato anterior son las penalizaciones específicas por retrasos en la reposición de bicicletas y en la adquisición de refacciones.

Los bienes e insumos pertenecían hoy al prestador del servicio. No existían penalizaciones por retrasos en la reposición de bicicletas o en la adquisición de refacciones. Sólo una de cada 10 bicicletas, el día de hoy, cuenta con localizador satelital.

Héctor Ulises García, secretario de Movilidad

Ahora todas las unidades deberán traer localizador satelital, y la Semovi podrá supervisar de forma permanente la calidad del servicio en vez de leer informes.

El taller del sur, que es lo más práctico de la lista

El secretario de Administración y Finanzas, Juan Pablo de Botton, destacó la instalación de un nuevo taller de mantenimiento en la zona sur, para que las bicicletas se reparen y vuelvan al servicio más rápido. El contrato también contempla más disponibilidad de refacciones, algunas de importación.

Una bicicleta descompuesta no es una bicicleta menos: es una bicicleta que ocupa un anclaje. El cuello de botella de estos sistemas casi nunca es el número de unidades compradas, sino cuántos días tarda una en volver.

Flujos de calor

El esquema de seguimiento permitirá evaluar cuántas bicicletas están funcionando y cómo opera el sistema, e incorporará herramientas para definir el rebalanceo mediante flujos de calor: mapas que identifican las zonas donde hace falta disponibilidad.

El rebalanceo — mover bicicletas de donde sobran a donde faltan — es el trabajo invisible del que depende que una cicloestación tenga algo a las ocho de la mañana. Hacerlo con datos propios y no con la intuición del operador es, en la práctica, el cambio más grande del contrato.

Las dos cifras que conviene seguir no son las 15 mil bicicletas ni las mil 111 estaciones, sino cuántas unidades están efectivamente operando y cuánto tarda una reparación. Un sistema puede crecer 60% en flota y empeorar para el usuario si la proporción de bicicletas fuera de servicio crece igual.

Fuente: El Universal Metrópoli verificado con la fuente el

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