Apple cambió de director general y en México no cambia nada — todavía

Un campo de discos de papel idénticos en filas regulares, todos a la misma altura y con la misma sombra

Hay decisiones corporativas que ocurren en un país y tardan años en notarse en el resto. Esta no: Apple vende en más de 200 países y territorios, y el 1 de septiembre de 2026 todos ellos amanecieron con un director general distinto.

Qué pasó exactamente

John Ternus es el nuevo director ejecutivo de Apple. Tim Cook, que ocupó el cargo durante quince años, pasó a ser presidente ejecutivo del consejo, con una función que la propia empresa describe como el trato con reguladores y autoridades de todo el mundo. Arthur Levinson, presidente del consejo durante los últimos quince años, quedó como consejero independiente principal.

El cambio se anunció el 20 de abril y se ejecutó en la fecha prometida.

La escala de lo que cambia de manos

Bajo Cook, el valor de mercado de Apple pasó de unos 350 mil millones de dólares a cerca de 4 billones. Los ingresos subieron de 108 mil millones en el año fiscal 2011 a 416 mil millones en 2025. La división de servicios superó por sí sola los 100 mil millones. Hay más de 2 500 millones de dispositivos activos en uso.

Por qué importa desde aquí

Para quien compre un teléfono esta semana, nada. El precio, la garantía y las tiendas siguen igual, y esa continuidad es precisamente el motivo por el que se eligió a alguien de dentro: Ternus entró a la empresa en 2001 y dirigía la ingeniería de hardware — el iPhone, el iPad, la Mac, el Apple Watch y los AirPods físicos.

Lo que sí cambia es quién decide cómo será ese teléfono dentro de cinco años, y con qué criterio. Un ingeniero de hardware al mando de una empresa cuyo problema abierto más difícil es de software es una apuesta, no un trámite.

El dato que casi nadie cita

En el mismo balance aparece que la huella de carbono de Apple está 60% por debajo de los niveles de 2015. Es una reducción absoluta, no por unidad, lograda mientras los ingresos se cuadruplicaban. De todas las cifras del recuento, es la única que se volvía más difícil cada año que las demás crecían.

Al leer cualquier relevo directivo, la pregunta útil no es quién entra sino qué se quedó el que sale. Aquí Cook conserva un papel con límites escritos — reguladores y autoridades — y no una asesoría difusa. Cuando el saliente se queda sin funciones definidas, en la práctica sigue mandando y nadie sabe a quién preguntarle.

Fuente: Apple Newsroom verificado con la fuente el

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